Stranger Than Fiction

Posted: 20th January 2007 by cesar in Criticando, Va de cine

La sugerencia cinematográfica ciega de la semana se ha convertido, de momento, en la sugerencia cinematográfica del mes (título que tiene bastantes posibilidades de retener, porque me temo que el calendario sólo me va a dejar ver otra peli en los diez días que le quedan). No se trata esta de una obra maestra que vaya a pasar a la historia, pero sí tiene muchos elementos que la hacen muy recomedable.

El primer punto a destacar es que tiene muy buenas actuaciones. La más sorprendente, la del cómico Will Ferrell, que imagino que ha tomado la ruta ‘Jim Carrey’ que permite a los actores cómicos de películas atroces para mi gusto sorprender de vez en cuando saliéndose del esquema habitual y demostrando que sí, que saben actuar. Emma Thompson y Dustin Hoffman, secundarios de lujo que lo bordan. A Queen Latifah no me la encontraba desde Chicago y, la verdad, no me molestaría lo más mínimo que volviera a hacer acto de presencia en mi cartelera particular. Maggie Gyllenhaal (Donnie Darko, Adaptation, Confessions of a Dangerous Mind, Casa de los babys, Monster House), deliciosa.

El segundo punto es el de la metaficción: narraciones que se anudan sobre sí mismas, que hacen trampa (o no, pero al menos se toman la molestia de romper alguna convención) y le aportan algo a esto de hacer películas. No se trata de una novedad, desde luego: Unamuno lo hizo hace ya muchas décadas, pero ese personaje que se cruza con su creador (cual Roy Batty) nos puede llevar a pensar un poco, cosa que se agradece, dado el panorama cinematográfico, que no invita a ello con la frecuencia deseable.

Y de postre quedan el estilo gráfico (¿por qué me habrá recordado a raros al Fight Club?) y la música, muy adecuada.

Pues eso. No es genial, pero sí perfectamente recomendable, por creativa, disfrutable y por la capacidad de ponerle a uno una sonrisa en los labios.

  1. […] Hace ya una temporada hablamos de Stranger Than Fiction, una película que nos gustó bastante. Hoy encontramos en Llámame Lola un par de joyas: la secuencia inicial […]