¡Es que soy adicto!
Qué americanos son los americanos. Y es que presten atención a la historia y dÃganme que podrÃa haber pasado fuera de Estados Unidos, si se atreven.
El señor James Pacenza, de cincuenta y ocho añitos de edad, casado y con dos hijos, curraba (nótese el uso del pretérito imperfecto) para IBM. Y de vez en cuando se colaba en horas de oficina en un chat para adultos. Hasta aquÃ, nada anormal, la verdad. Resulta ser que IBM le pilla (qué cosas) y decide (quién lo iba a decir) echarle, aplicando la normativa de la empresa, habida cuenta que no era la primera vez y que ya le habÃan avisado. Hasta aquÃ, algo más inusual, pero tampoco nada como para llevarse las manos a la cabeza.
Lo curioso comienza cuando el señor Pacenza decide demandar a IBM y pedirle cinco milloncitos de dólares de nada. Y es que Jimmy (supongo que le puedo llamar Jimmy, a estas alturas) alega que él se apunta a los chats por motivos terapéuticos, ya que quedó traumatizado en Vietnam, y que de hecho el despido no es por eso, que él es muy inocente y que le echan por su avanzada edad, que con un año más en la empresa tendrÃa derecho a la jubilación…
Nunca se sabe, y Jimmy podrÃa ser el empleado modélico del año pero, la verdad, su caso no pinta demasiado bien…
3 Responses to “¡Es que soy adicto!”
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Javier Tardáguila
Said this at 4:26pm:Vaya, nada más leer el tÃtulo de la entrada, se me ha pasado por la mente que entonces, no podrÃa aplicársele el “primera fase, negación”, dado que este serÃa más adecuada para “No soy adicto”. Pero luego, viendo por donde han ido los derroteros de la entrada, me parece que no tenÃa nada de sentido decirlo. Ahora bien, ya que lo he pensado, y que este es otro blog intrascendente, pues….como dirÃan Faemino y Cansado, voy y lo expongo.
cesar
Said this at 4:37pm:FaltarÃa más. Que aquà el derecho de expresión intrascendente está garantizado por la constitución…
Javier Tardáguila
Said this at 4:20pm:con un par