De un artículo de de EFE en La Vanguardia (aquí):

“Por un lado me alegro de que se vaya al Inter porque era una pesadilla”, señaló el portero, quien sufrió el acierto del camerunés, también ex madridista, pero que nunca se mostró misericordioso contra su primer equipo cuando llegó a España.

¿Pero? ¡¿Dónde está la contraposición que justifica una conjunción adversativa?!

¿Contra? ¿No será con?

Y… ¿llegar? O bien quiere recalcar que el Madrid fue el primer equipo de Eto’o (el camerunés protagonista de la noticia, para los poco amantes del fútbol) en España (y entonces, ¿por qué no decirlo así?) o bien que durante su estancia en España no fue misericordioso con el Madrid (y de nuevo…). En cualquier caso, así no.

Convendrán conmigo que, por acumulación de infracciones, le corresponde al redactor una tarjeta amarilla. Pero no contento con esto, en el siguiente párrafo…

En la conferencia de prensa que ofreció el capitán del Madrid, también elogió a la nueva sensación del FC Barcelona, el sueco Zlatan Ibrahimovic, que lo consideró como un “gran jugador”.

Comencemos por el final, y tachemos ese ‘como’ tan doloroso como innecesario. Y ese ‘que lo’… o era el sueco el sueco el que hablaba ahora (poco probable) o aquí venía un “al que” o un “a quien”…

Igual es que el árbitro está un poco susceptible, pero yo diría que la tarjeta roja es más que justificable.